Los resfriados, la influenza y el COVID-19 cobran gran protagonismo en esta época. Tras las aglomeraciones en las fiestas de diciembre de 2022, los especialistas ecuatorianos instaron a la población a redoblar las medidas de bioseguridad. Así se evitará un eventual repunte de enfermedades infecciosas.

Según las autoridades, en enero de 2023 se podría registrar un incremento de casos de SARS-CoV-2. Esto si las personas no tomaron las precauciones debidas en el feriado.

La doctora María Fernanda Rivadeneira, coordinadora de la maestría en Epidemiología para la Salud Pública de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) habla sobre estas enfermedades y las precauciones que debemos mantener.

¿Las festividades que vivimos en diciembre del 2022 podrían causar un repunte de casos de afecciones respiratorias?

Sí, es esperable un repunte de casos después de las festividades de diciembre del 2022. Sabemos que a nivel mundial circulan variantes del virus que tienen una alta contagiosidad, como es el caso de la variante omicron. Es por ello, fundamental siempre estar vigilantes del aparecimiento de nuevos casos y nuevas variantes. Y nosotros, protegernos con todos los elementos que están a nuestro alcance.

Resfriado, influenza o COVID-19 ¿Cómo distinguir los síntomas de estas tres enfermedades infecciosas?

Aunque los síntomas son parecidos, las infecciones son causadas por diferentes virus. Aprender a diferenciar los síntomas nos pueden ayudar a tomar decisiones acertadas para cuidar de nuestra salud y la de nuestros seres queridos.

Estos virus también pueden afectar a los niños y en muchos casos dificultar su respiración. Los padres deben permanecer alertas debido a que los niños son la población más vulnerable al contagio de enfermedades.

¿Una persona puede tener COVID-19 e influenza al mismo tiempo?

No sería extraño, podrían mezclarse. Las pruebas de detección hechas en laboratorio permiten saber si una persona tiene influenza y COVID-19 al mismo tiempo, aunque no es frecuente. De igual forma, puede que los síntomas sean más fuertes si se contrae las dos enfermedades a la vez.

¿Cuándo acudir por emergencias o buscar ayuda médica de inmediato?

Existen señales de advertencia para saber si necesitamos una atención médica de inmediato. Por ejemplo, si hay dificultad para respirar, dolor persistente en el pecho y fiebre muy alta. Esto puede variar dependiendo del paciente. Lo recomendable es acudir al médico de confianza si sienten que lo amerita.

¿Cómo prevenir estas enfermedades?

El aumento de casos debido a la época invernal y las festividades nos lleva a pensar cómo cuidarnos y evitar la propagación del virus.

Dentro de las recomendaciones está el uso de la mascarilla. Dejar de usar la mascarilla en ambientes cerrados fue un error. El virus continúa y para frenar enfermedades es necesario usarla en lugares cerrados o en donde haya aglomeración de gente.

Otro punto clave es el lavado frecuente de manos. Cabe recalcar que el gel o alcohol no sustituyen el lavado de manos. Sin embargo, representa una alternativa en situaciones en las que resulta imposible lavarse las manos, por ejemplo, cuando viajamos en bus.

Asimismo, para mantener una buena salud necesitamos consumir alimentos que fortalezcan nuestro organismo. Las proteínas y vitaminas son recomendables. Además, evitar alimentos procesados que pueden acarrear otro tipo de enfermedades y dolencias.

¿Es recomendable continuar con la vacunación para prevenir la propagación de la COVID-19?

Por supuesto. Otro método importante de prevención es la vacunación. En Ecuador, más del 80% de personas completaron la inoculación hasta la segunda dosis. Sin embargo, al revisar los datos del primer y segundo refuerzo, vemos que la cobertura de vacunación fue baja. Es decir, llegamos, en el mejor de los casos, a un 50% en la primera dosis y por debajo de un 30% en la segunda dosis. Algunas personas continúan evadiendo las vacunas.

Las vacunas de refuerzo son importantes. La protección de los anticuerpos tiende a durar entre cinco a seis meses. No obstante, pasado este tiempo la defensa disminuye haciendo de nuestro sistema inmune más vulnerable. Quizás tengamos que vacunarnos, al menos, una o dos veces al año para mantener nuestros anticuerpos en un nivel alto.

Muchos se preguntan, ¿para qué sirve la vacuna si la gente se sigue contagiando? Hay que recordar que la vacuna contra el COVID-19 no erradica la enfermedad. No obstante, ayuda a prevenir una taza alta de mortandad y síntomas graves.

En fin, es recomendable tomar decisiones inteligentes. El COVID-19 y las demás enfermedades mencionadas no se van a ir nunca de nuestras vidas. En el caso del COVID-19, probablemente, tengamos que vivir con picos de rebrote. Dependerá de los ciudadanos tomar todas las medidas necesarias para evitar mayores riesgos.

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