De seguro alguna vez has escuchado decir a alguien: “No soy bueno para las matemáticas”. “Odio las matemáticas” o “Las matemáticas son mi peor pesadilla”. Para muchos, recordar su etapa en el colegio resulta un verdadero dolor de cabeza.

Estadísticas

Las últimas pruebas realizadas por el Estudio Regional Comparativo y Explicativo de la Unesco (ERCE 2019) reflejaron que la mayoría de los estudiantes ecuatorianos evaluados no conoce bien las matemáticas.

La mayor proporción de estudiantes se ubicó en el nivel I, lo que implica que tienen un manejo básico de esta asignatura. La proporción de estudiantes que se ubicó en VI lugar, el nivel más alto de esta evaluación, no pasa del 10%.

Parlamento matemático

Con el objetivo de cambiar esta realidad, el licenciado Andrés Eduardo Ortiz Estrella, graduado de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador y docente del colegio Johannes Kepler de Quito, desarrolló el proyecto Parlamento Matemático, semillas que cambian el mundo. Mismo que recibió un reconocimiento en el Concurso Nacional e Iberoamericano de Excelencia Educativa.

El terror a las matemáticas son el reflejo de un miedo o fobia de los alumnos por esta asignatura. Lo he visto en mi ejercicio profesional. Con el fin de cambiar esto, creé un proyecto que busca enseñar matemáticas de manera diferente a través del debate”, mencionó Andrés.

En realidad, integrar los conocimientos matemáticos con el conjunto de saberes que se van alcanzando es importantes para la formación creativa, analítica y crítica de la educación.

El debate

Este método rompe con el modelo de enseñanza donde el profesor imparte conocimiento y el alumno solo escucha. Para Andrés, plantear una mesa de debate es una innovación.

“Uno de los temas que abordo es la factorización. El debate permite que los estudiantes apliquen los conceptos en la vida cotidiana, resuelvan los acertijos y comprendan, más allá de una repetición, los procesos de las matemáticas”, comentó Andrés.

En la vida cotidiana, existen muchos casos de factorización. Por ejemplo, la agrupación de los billetes en orden ascendente o descendente según su numeración o la serie de pasos para arrancar un vehículo.

Aula donde Andrés Ortiz imparte sus clases.

Amor por la docencia

El entusiasmo y la pasión que trasmite Andrés al enseñar matemáticas hace que sus clases sean dinámicas y divertidas. Habla de su proyecto con la idea de cambiar mentes y erradicar la “matefobia” de la educación.

Andrés da clases a los chicos de séptimo, octavo y noveno de básica. Con energía, inicia sus actividades y permite que todos participen. Desarrolla su cátedra en un aula que cuenta con un gran espacio abierto en medio de la naturaleza.

“Desde mi niñez, fui un crítico de la actividad que realizábamos en clase. Tenía ideas innovadoras de cómo debería ser la educación. Pongo mucha pasión y entrega cada día. En gran parte, lo debo a la formación que tuve en la PUCE, fueron mis maestros quienes me inspiraron a enamorarme de la educación”, afirmó Andrés.

El docente sabe que en sus manos se tejen los futuros sueños y está consciente de que su profesión debe inspirar a otros a dejar una semilla en el mundo.

Reconocimiento Nacional

El 29 de septiembre del 2022, Andrés Ortiz recibió el premio como finalista en el XIV Concurso Nacional y X Iberoamericano de Excelencia Educativa organizado por la Fundación para la Integración y Desarrollo de América Latina (FIDAL) y la Revista Edu@news, por la presentación de su proyecto de matemáticas.

En este concurso, participaron 105 proyectos ecuatorianos y 47 proyectos internacionales de los cuales 10 fueron premiados como finalistas. Este evento reconoce a los mejores educadores de Ecuador e Iberoamérica que contribuyen al mejoramiento de la calidad de la educación.

Premiación del concurso de Excelencia Educativa.

“Es para mí un orgullo estar entre los 10 mejores docentes del Ecuador. Definitivamente, la mejor innovación es la que nace del corazón. Seguiré impartiendo clases y enseñando matemáticas con amor y pasión, pensando en hacer de la educación un lugar mejor”, concluyó Andrés.

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