La Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) y la Parroquia La Dolorosa firmaron un convenio que permitirá a los estudiantes realizar prácticas preprofesionales en un entorno pastoral y comunitario. El acuerdo permitirá fortalecer la formación académica con experiencia real de servicio. 

El convenio, firmado el 19 de febrero de 2026, abre además la puerta a futuras alianzas con la parroquia en diversos ámbitos de cooperación. La PUCE mantiene desde hace años una relación cercana con la Parroquia La Dolorosa y con el Colegio San Gabriel, institución con la que incluso comparte la capilla, lo que refuerza un vínculo histórico y pastoral. 

En este marco, las prácticas preprofesionales permitirán a los estudiantes aplicar sus conocimientos técnicos en escenarios reales, al tiempo que desarrollan habilidades humanas esenciales como el trabajo en equipo, la empatía, el liderazgo y la responsabilidad social, pilares de una formación integral orientada al servicio. 

 

Dos obras de la Compañía de Jesús

El párroco Renato Argüello, S.J., destacó la importancia de esta alianza con la PUCE, ya que ambas instituciones comparten valores y una misión común orientada al servicio.  “No es simplemente un acto protocolario, sino un signo visible de comunión, de una misión compartida y de compromiso con el Evangelio en el corazón de nuestra sociedad”. 

Ambas obras, pertenecientes a la Compañía de Jesús, comparten una misma raíz ignaciana y una misión orientada al servicio. Desde esta perspectiva se presenta a la educación y la pastoral como “caminos privilegiados para transformar el mundo”, como lo señaló el P. Renato. 

Foto: P. Renato Arguello, párroco de La Dolorosa, y P. Carlos Ignacio Man-Ging, S.J.

Más allá de constituir un requisito de titulación, las prácticas preprofesionales representan un acercamiento real al mundo profesional. En este contexto, los estudiantes podrán vincularse directamente con la labor pastoral, una experiencia que les permitirá contrastar la formación teórica con la realidad social y desarrollar competencias humanas y profesionales al servicio de la comunidad. 

El P. Carlos Ignacio Man-Ging, S.J., rector de la PUCE, señaló que el convenio es una oportunidad innovadora para ampliar los espacios tradicionales de prácticas. “Estamos haciendo extensiva una nueva experiencia que tendrá como eje central un acompañamiento espiritual”, afirmó. Agregó que los estudiantes que participen podrán conocer otra obra de la Compañía de Jesús desde la dimensión del servicio comunitario. 

Prácticas preprofesionales, el primer paso 

El convenio también contempla un proceso de evaluación continua para generar nuevas iniciativas conjuntas y fortalecer el vínculo institucional. Este primer paso abre un camino de cooperación sostenida orientada al bien común. 

Para los estudiantes, será una oportunidad de aprender haciendo y de descubrir el sentido social de su profesión. De este modo, el convenio no solo formaliza un espacio de prácticas, sino que inaugura un camino de colaboración que articula fe, conocimiento y servicio en favor de la comunidad.

También te puede interesar: 

El Tour Ignaciano, un recorrido por San Ignacio y la PUCE

Share This