Manos quitu-caras/ manos mestizas,/ miniaturistas,/ abejas equinocciales/ caligrafías/ laboriosas y cotejas/ del ímpetu transatlántico/ de Jodoco y de Gossial, de la andina y recia ternura. En estos versos de mi poema Quito Barroco nombro a Fray Jodoco Ricke y a Fray Pedro Gossiall, cuya herencia brilla en nuestra historia. Quito le debe a Fray Jodoco, entre tantos aportes, ser la cuna de la cerveza más antigua de América como lo han reconocido varias publicaciones científicas; un mérito más para el Primer Patrimonio Cultural de la Humanidad.