Padres ocupados con extensas horas de trabajo, hijos llenos de actividades extracurriculares o al cuidado de terceros. Con las crecientes demandas de la vida moderna ,es común que los miembros de la familia compartan menos tiempo juntos. Esto afecta el desarrollo de los niños desde la más temprana edad.

Falta de comunicación en el hogar

Ser padre es difícil. La falta de comunicación puede llevar a malentendidos, desconexión emocional y tensiones en las relaciones familiares. Por esa razón, el Centro de Psicología Aplicada (CPA), de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), crea La Casa EscuchaUn espacio que fomenta la comunicación abierta y efectiva entre padres e hijos cuyo objetivo terapéutico y preventivo se plantea como alternativa lúdica a la consulta psicológica clásica

“La falta de comunicación es un desafío significativo dentro de las familias. En La Casa Escucha, buscamos fortalecer los lazos familiares y promover un ambiente donde todos los miembros se sienten escuchados y valorados”. Así mencionó la psicóloga Maia Gambis, directora del proyecto y docente de la Facultad de Psicología de la PUCE.  

La Casa Escucha de la PUCE

Este proyecto encuentra sus raíces en un enfoque psicológico francés de los años 70, creado por Françoise Dolto, destacada psicoanalista. Sin embargo, esta no es una institución típica de diagnóstico o tratamiento. En lugar de eso, se presenta como un espacio de acogida, donde las personas pueden encontrar apoyo emocional y socialización.

Me atrevería a decir que este proyecto es único, por lo menos en Quito. La Casa Escucha va más allá de las consultas psicológicas tradicionales. Se enfoca en proporcionar un entorno donde los padres lleven a sus hijos y compartan momentos juntos en presencia de profesionales. Aquí, no se busca diagnosticar, sino acoger a las personas que llegan”, dijo la psicóloga Gambis.

La diversión y el acompañamiento

Este espacio atiende a niños de cero a cinco años, por ello, el juego desempeña un papel central. Los pequeños tienen la libertad de jugar de manera libre y espontánea, sin reglas preestablecidas. Este enfoque permite a los niños expresarse y desarrollarse de una manera natural, sin restricciones.

Mientras los niños juegan, los padres se unen a esta dinámica. Esto crea un ambiente propicio para la comunicación abierta, la comprensión mutua y la escucha directa.

Foto: Casa Escucha de la PUCE.

La Casa Escucha como espacio terapéutico

A través del juego y la comunicación, a veces, surgen temas que pueden requerir mediación. Esto puede incluir problemas en el hogar o en la escuela. La Casa Escucha trabaja en colaboración con los padres. Así, abordan estos problemas de manera constructiva y sin culpar a ninguna de las partes involucradas”, agregó la psicóloga.

La experta afirma que, aunque parezca ilógico, mientras la sociedad avanza, resulta más difícil comunicarse en el hogar. Por eso, asegura que estos espacios son beneficiosos y permiten crear lazos fundamentales en la primera infancia.

Además de atender a niños desde su nacimiento hasta los cinco años, La Casa Escucha también acoge a madres embarazadas. Esto se debe a que, desde el embarazo, la comunicación y la relación entre padres e hijos comienzan a formarse.

Inscripciones

Este espacio está abierto todos los jueves de 15:00 a 17:00. La inscripción tiene un costo de USD 5. Los interesados pueden realizar el pago directamente en el CPA de la PUCE, ubicado en la calle Ladrón de Guevara y avenida 12 de Octubre.

Para más información, puedes participar en la charla La Casa Escucha. Se realizará el 12 de octubre, a las 11:00 en el Auditorio 2 de la Torre 1, en la PUCE Matriz. En este espacio, la psicóloga Maia Gambis presentará los beneficios y la importancia de este programa.

Un proyecto de la PUCE

Buscar este tipo de apoyo puede fortalecer el crecimiento individual y familiar. Con estos proyectos la PUCE contribuye a la construcción de familias más fuertes y saludables en la sociedad actual.

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