A Lupe Valencia siempre le cautivó el nombre María Elena. Confiesa que le hubiese gustado que sus padres la bautizaran así, pero decidió «sacarse la espinita» y junto a su esposo Marcelo Dávalos llamaron así a su primogénita. Elking Araujo, lingüista y coordinador de la carrera de Literatura de la Universidad Católica, sostiene que colocar a alguien el nombre de María ya lo etiqueta con características que lo perpetúan, como se veía en protagonistas de telenovelas de los 90, como «María la del barrio».