El compromiso de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) con la investigación aplicada, la sostenibilidad agrícola y la seguridad alimentaria se evidencia con el desarrollo del taller presencial “Metodologías agroecológicas para evaluar la salud del suelo”. Esta iniciativa articuló el trabajo del Centro de Estudios Aplicados en Química (CESAQ) y el Centro de Ciencias de la Sostenibilidad – WasiLAB. Ambos son espacios académicos de la Universidad.

Del 13 al 15 de enero de 2026 se llevó a cabo una jornada completa de actividades. Así, se fortaleció la colaboración interinstitucional y se visibilizó el rol de la PUCE en procesos de innovación agroecológica con impacto territorial.

El taller fue organizado por Grupo Yanapai, la PUCE y aliados estratégicos. Este espacio formativo buscó fortalecer las capacidades técnicas y científicas de actores vinculados al sector agropecuario, mediante el uso de herramientas prácticas y participativas. Estas herramientas permiten evaluar de manera integral la salud del suelo.

El programa contempló una metodología práctica, con un 85 % de actividades de campo. Las actividades estuvieron orientadas al análisis de indicadores físicos, químicos y biológicos del suelo, fundamentales para la productividad agrícola y la conservación de los ecosistemas. Las jornadas se desarrollaron en el campus Nayón de la PUCE y en WasiLAB. Además, incluyeron ejercicios de evaluación de:

  • macrofauna,
  • infiltración,
  • textura,
  • carbono y
  • fósforo disponible, entre otros parámetros clave.

Desde un enfoque agroecológico, el taller partió del principio de que un suelo sano es aquel que mantiene su capacidad de funcionar como un ecosistema vivo, sostenible en el tiempo y capaz de sostener la vida humana, animal y vegetal. Al mismo tiempo regula el agua, cicla nutrientes y conserva la biodiversidad. En este sentido, la evaluación de la salud del suelo se reconoce como un proceso esencial para mejorar las prácticas de manejo agrícola y contribuir a la seguridad alimentaria.

A diferencia de los análisis tradicionales de laboratorio, que suelen ser costosos y poco accesibles para pequeños y medianos productores, el taller promovió metodologías de evaluación rápida en campo, más económicas, participativas y replicables. Estas metodologías permiten monitorear cambios en el suelo y tomar decisiones informadas para su manejo sostenible.

Con iniciativas como esta, la PUCE reafirma su rol como puente entre el conocimiento científico, el territorio y las comunidades. Así, aporta desde la academia a los desafíos contemporáneos de la sostenibilidad, la innovación y el cuidado de la vida.

Hongos y saberes: ciencia viva en el Valle de Los Chillos

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