“Empresas que cuidan, empresas que crecen” fue el lema de las jornadas organizadas por el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) y la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE). Fue una iniciativa orientada a fortalecer la cultura de prevención en los espacios laborales, en el marco del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, que se conmemora cada 28 de abril.  

La Organización Internacional del Trabajo estima que cada año cerca de 2,93 millones de trabajadores fallecen como consecuencia de factores relacionados con el trabajo. A esta cifra se suman alrededor de 400 millones de personas que sufren accidentes laborales no mortales en todo el mundo, lo que evidencia la magnitud del desafío en materia de seguridad y salud ocupacional. 

Estos datos ponen el foco en la necesidad de promover entornos laborales seguros y consolidar una cultura de prevención. Este objetivo requiere procesos constantes de capacitación, la implementación de mejoras continuas y un análisis riguroso de los riesgos, como pilares fundamentales para proteger la vida de los trabajadores y sus familias. 

Espacios de diálogo y cooperación  

El evento se desarrolló el 28 y 29 de abril en el Coliseo y el Aula Magna de la PUCE. La jornada reunió a expertos, empresas, autoridades y comunidad universitaria en un espacio de diálogo e intercambio de experiencias. La agenda incluyó charlas magistrales, la socialización de buenas prácticas y una feria expositiva enfocada en la identificación y prevención de riesgos laborales.  

Durante la inauguración, se firmó una carta de intención de cooperación interinstitucional entre ambas entidades, consolidando una alianza estratégica para promover entornos laborales más seguros. Además, se celebró una eucaristía como acción de gracias por esta colaboración. 

Estas jornadas no solo buscan generar acciones concretas que permitan reducir los riesgos en el trabajo. Esto a través de la formación y la implementación de políticas preventivas.

La prevención como eje central 

El rector de la PUCE, Carlos Ignacio Man-Ging, S.J., destacó la importancia de priorizar la prevención desde la formación. “En realidad, la prevención depende de la buena formación y resulta mucho más viable, financieramente, hacer prevención que atender casos de accidentes o negligencia. Por eso, la mirada la ponemos en la persona y en su bienestar”. 

Por su parte, el director del IESS, Jorge Villarroel, enfatizó que un entorno laboral saludable no es un privilegio, sino una necesidad fundamental. Según datos compartidos, entre 2022 y 2025 se registraron en el país un promedio anual de 17.822 accidentes laborales, de los cuales 823 resultaron fatales. 

“Son cifras que no pueden dejarnos indiferentes y que nos obligan a actuar. La prevención no puede ser un acto aislado, debe convertirse en cultura, en una práctica diaria y en una decisión constante”, señaló. 

Bienestar laboral 

Uno de los ejes destacados de las jornadas fue el cuidado de la salud mental, un componente clave del bienestar integral de los trabajadores. “Un trabajador mentalmente sano es un trabajador más productivo”, explicó Jorge Villarroel, resaltando la necesidad de abordar este tema con la misma importancia que la salud física. Asimismo, se abordaron otros temas relevantes como la ergonomía, las pausas activas y la gestión de riesgos laborales, promoviendo hábitos que contribuyan a mejorar la calidad de vida en el trabajo.  

Con iniciativas como esta, la PUCE y el IESS reafirman su compromiso con la promoción de entornos laborales seguros. Esto no como un requisito, sino como un ejercicio de la defensa y promoción de la dignidad de las personas.  

También te puede interesar:

PUCE investiga riesgos laborales en la industria de la floricultura

Prioriza tu salud y bienestar en el Centro Médico PUCE

Share This