El Cardenal Pedro Barreto, S.J., presidente de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA),P. Rafael Garrido, S.J., presidente de la Conferencia de Provinciales Jesuitas en América Latina y El Caribe (CPAL), visitaron la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE).  Durante su instancia firmaron la adenda del convenio del Programa Universitario Amazónico (PUAM), recorrieron la universidad y se realizó un conversatorio sobre vivir y trabajar con sobriedad.  

Firma de convenio  

Durante su visita, se suscribió la adenda al convenio de cooperación interinstitucional entre la CEAMA, el PUAM y la PUCE. Este acuerdo reafirma el compromiso de ofrecer formación de calidad, accesible y comprometida con las comunidades, inspirada en los principios de Laudato si’ y Querida Amazonía. Esta última es una exhortación apostólica postsinodal del Papa Francisco. Es un documento de compromiso hacia la región que busca proteger la biodiversidad y la dignidad de los pueblos originarios.   

“Trabajar por la Amazonía es sabernos hermanos más allá de las fronteras. Esta misión compartida nos da alegría y fuerza para caminar juntos, servir y amar. Doy gracias a Dios, porque todo este bien ha sido alentado por el impulso del Papa Francisco”, comentó el Cardenal Pedro Barreto.  

Esta relación inició hace tres años y ha permitido articular esfuerzos académicos, pastorales y sociales al servicio de la Panamazonía. Entre los principales avances destaca la creación de la carrera en Gestión Integral del Territorio Amazónico, actualmente en fase piloto, con experiencias desarrolladas en Ecuador, Colombia y próximos procesos en Perú y Brasil. 

El P. Carlos Ignacio Man-Ging, S.J., rector de la PUCE, señaló que, en el marco del año jubilar de la universidad rumbo al 80 aniversario, este convenio simboliza esperanza y continuidad de una misión compartida con las otras organizaciones y obras de la Compañía de Jesús.  Además, de un trabajo y esfuerzo conjunto.  

“Somos una institución que apuesta por una formación integral y de calidad, no desde el elitismo, sino generando oportunidades para personas de diversas culturas, contextos y territorios, de la ciudad, del campo y también de otros países, para que, a través de la educación, puedan llevar desarrollo y transformación a sus propias comunidades.” 

La Cápsula del Tiempo  

Como gesto simbólico de memoria y esperanza, el Cardenal Pedro Barreto colocó en la Cápsula del Tiempo de la PUCE una ofrenda del PUAM. Este espacio, uno de los símbolos centrales del jubileo institucional, representa la unión entre historia, fe y futuro que sostiene a la universidad. De manera participativa, la cápsula reunirá 80 objetos que resguardan el legado y la identidad de la PUCE para las próximas generaciones. 

Tal como ha recordado el Papa Francisco, la Amazonía no es importante solo para una región, sino para el mundo entero. La ofrenda del PUAM inscribe ese compromiso en la memoria institucional, reconociendo a la Amazonía como parte esencial de su historia. Cuando la cápsula se abra en 2046, ese gesto volverá a hablar, recordándonos la responsabilidad compartida de cuidar este territorio y su esperanza. 

La ofrenda del PUAM es una postal del trabajo en la Amazonía.

Vivir y trabajar con sobriedad: el llamado de Laudato si’ 

El conversatorio propuso un diálogo sobre el cuidado de la casa común como una tarea de todos desde la sobriedad. En este espacio, moderado por Mauricio López Oropeza, vicepresidente de CEAMA, participaron como ponentes:  el Cardenal Pedro Barreto, S.J., P. Rafael Garrido, S.J., y el P. Carlos Ignacio Man-Ging, S.J. 

En el conversatorio se presentó la propuesta de la ecología integral y se hizo un llamado a vivir con sobriedad, revisar nuestros modos de producir y consumir, y cultivar una “mística del cuidado”. «Es importante tomar en cuenta que la Iglesia ha estado presente en la Amazonía desde los inicios de la evangelización. Los pueblos amazónicos lo reconocen, con sus luces y sombras. No es casual que hoy celebremos el Día de la Vida Consagrada. Esto nos invita a ser conscientes de nuestra propia conversión, que implica aprender de los pueblos originarios», señaló el Cardenal Pedro Barreto.

Los ponentes destacaron el aprendizaje de los pueblos amazónicos, entendiendo a las personas no como espectadores, sino parte de la casa común.  

De izquierda a derecha: Mauricio López, Cardenal Pedro Barreto, Rafael Garrido y el P. Carlos Ignacio Man Ging.

«La Amazonía es un regalo para todos y todas, pero no hemos sido capaces de acercarnos a ella desde ese don que se nos ha dado. Los invito a dar ese paso. Hemos aprendido de los pueblos originarios que todos somos parte de la realidad que buscamos proteger: no somos espectadores. Ellos tienen mucho que enseñarnos sobre nuestra relación con la casa común». Así lo indicó el P. Rafael Garrido, S.J.

Comporomiso de la PUCE

La universidad, en este camino, debe promover procesos sostenidos, justicia socioambiental y una ética de lo “suficiente”, sin excesos. Colaborar, más que actuar solos, permitirá construir esperanza y transformar el futuro planetario compartido. «Existe una única crisis y, por lo tanto, se requiere una solución integral. Esto nos conduce a una universidad que apuesta por la mejora continua, por una formación que no sea elitista en sí misma. Es un llamado a volver a las virtudes. De ahí nace la mística del cuidado», comentó el P. Carlos Man-Ging.

La visita de los jesuitas Cardenal Pedro Barreto y del P. Rafael Garrido nos recuerda que no caminamos solos en el cuidado de la casa común. La PUCE continúa fortaleciendo procesos que apuestan por una educación integral, comprometida con la justicia socioambiental.

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