En 1998, una niña cuencana de tres años fue contagiada de VIH, debido a una transfusión de sangre que no siguió el proceso de calidad correspondiente. Como este, varios casos han levantado una alerta:  ¿cómo se controla la calidad y seguridad de la sangre que reciben las personas? En Ecuador, ese proceso silencioso pero vital cuenta con un respaldo técnico y científico clave desde la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE).

La Unidad de Referencia para Bancos de Sangre (URBS-PUCE), un área de investigación del Centro de Investigación para la Salud en América Latina (CISeAL) de la PUCE, es la primera del país en recibir la acreditación otorgada por el Servicio de Acreditación Ecuatoriano (SAE). Por ese motivo, la consolida como un referente nacional en control de calidad transfusional.

La acreditación, bajo la norma ISO/IEC 17043:2023, ratifica a la URBS-PUCE como el único laboratorio en el país acreditado como proveedor de ensayos de aptitud para bancos de sangre, con reconocimiento internacional. Este hito garantiza que los programas de control de calidad que ofrece la unidad cumplen con los más altos estándares técnicos, de imparcialidad y trazabilidad.

“Esta acreditación garantiza que los resultados obtenidos en el Ecuador sean equivalentes a los de cualquier laboratorio del mundo. Cada ensayo y cada evaluación que realiza esta unidad se traduce en mayor seguridad transfusional y menor riesgo clínico. Contar con una unidad de referencia acreditada es una garantía para la salud pública del país”, agregó el Mtr. Carlos Echeverría Cueva, director ejecutivo en SAE. 

El trabajo de la Unidad de Referencia para Bancos de Sangre de la PUCE permite que las personas accedan a sangre segura y confiable, reduciendo el riesgo de transmisión de enfermedades como VIH hepatitis B y C Chagas y Sífilis.

Además, sus controles de calidad ayudan a que las pruebas sean más precisas. Así, se evitan errores en las transfusiones y se garantiza que la sangre utilizada en hospitales y clínicas sea adecuada para los pacientes, cuidando así su salud y su vida.

«Nuestro trabajo impacta directamente en la vida de quienes más lo necesitan: desde un bebé prematuro o una madre en una emergencia, hasta pacientes oncológicos o personas con enfermedades autoinmunes. Hoy podemos afirmar con satisfacción que el país cuenta con un programa de calidad competitivo a nivel internacional. «, mencionó la Mtr. Rosa Chiriboga, directora de la URBS-PUCE.

La URBS-PUCE fue creada en 2002 por el doctor Mario Grijalva como respuesta a una necesidad crítica del sistema nacional de salud: mejorar la confiabilidad del tamizaje serológico de la sangre donada. Desde entonces, ha trabajado de forma articulada con el Ministerio de Salud Pública y con bancos de sangre de todo el país. Así, ha fortalecido los procesos analíticos que permiten detectar enfermedades como Chagas, VIH, hepatitis B y C, y sífilis.

A lo largo de sus 24 años de trayectoria, la unidad ha impulsado programas de control de calidad interno y externo, asesoría técnica permanente y capacitación especializada. De este modo, ha contribuido de manera directa a la reducción de errores diagnósticos y al aumento de la seguridad transfusional.

Además de la acreditación ISO/IEC 17043, la URBS-PUCE mantiene vigentes la certificación ISO 9001:2015 y la acreditación ISO/IEC 17025:2017. Estas acreditaciones avalan su competencia técnica en metodologías de alta complejidad como la electroquimioluminiscencia. Además, este conjunto de certificaciones posiciona a la unidad como un referente técnico-científico a nivel nacional y regional.

Actualmente, la URBS-PUCE trabaja con más de 20 laboratorios y ha capacitado a más de 300 profesionales de bancos de sangre y servicios de medicina transfusional. Así, se han fortalecido capacidades humanas y técnicas en todo el sistema. Además, brinda asesoría técnica permanente, disponible los 365 días del año, sin interrupciones en fines de semana o feriados.

La entrega oficial de esta acreditación por parte del SAE no solo reconoce la excelencia técnica de la URBS-PUCE. También reafirma el compromiso de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador con la vida, la ciencia y el servicio a la sociedad.

Detrás de cada transfusión segura hay procesos rigurosos, conocimiento especializado y un trabajo constante que, aunque muchas veces invisible, salva vidas todos los días. En ese esfuerzo, la PUCE continúa aportando desde la academia al fortalecimiento del sistema de salud del país.

“Nuestra institución busca la excelencia con humildad, poniendo el conocimiento y la investigación al servicio del bien común. Reafirmamos nuestro compromiso de seguir construyendo una universidad al servicio del país», finalizó el P. Carlos Ignacio Man-Ging, rector de la PUCE.

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